19
Mar
Viñetas de un país violento
Hay una escena en la película “Fight Club” en que un personaje insta a otros a buscarle pleito a la gente en la calle, para que vean como las personas se acobardan. Siempre he pensado que esa escena no funciona en México, por que aquí si le buscas pleito a alguien en la calle, lo más probable es que te metan un balazo o de menos, te rompan el hocico.
Mi familia llegó a Durango huyendo de un asesinato. Hace cuarenta y tantos años, también por Semana Santa, mataron a mi tío abuelo Ismael. Los asesinos habían llegado antes a la casa de su primo más querido, quien estaba sentado en el porche con su hijo. Después de que mando al niño a meterse, ahí le dispararon, sentado en la puerta de su casa. Fue por ello que mi tío Ismael los siguió por medio pueblo hasta que se encontraron, hasta que se mataron.
El 7 de marzo un grupo de chavos intentó linchar a otro en Querétaro, bajo la consigna de odio a los “emos”. Una semana después, se dio otro enfrentamiento similar aquí en Durango. No hubo muertos en ninguno de los dos altercados.
Cuando tenía diez años, mataron a un vecino enfrente de mi casa. Por un asunto de dinero, otro vecino le encajó un filero en el pecho. La sangre se quedo ahí en la banqueta por como tres días, los mismos que yo no pude dormir bien pensando lo frágil que eran las personas, la facilidad con que podías romperlas, perforarlas. Desde entonces la gente se me hace de vidrio, que se van a quebrar y ya no hay como pegarlas.
Mi familia llegó a Durango huyendo de un asesinato. Hace cuarenta y tantos años, también por Semana Santa, mataron a mi tío abuelo Ismael. Los asesinos habían llegado antes a la casa de su primo más querido, quien estaba sentado en el porche con su hijo. Después de que mando al niño a meterse, ahí le dispararon, sentado en la puerta de su casa. Fue por ello que mi tío Ismael los siguió por medio pueblo hasta que se encontraron, hasta que se mataron.
El 7 de marzo un grupo de chavos intentó linchar a otro en Querétaro, bajo la consigna de odio a los “emos”. Una semana después, se dio otro enfrentamiento similar aquí en Durango. No hubo muertos en ninguno de los dos altercados.
Cuando tenía diez años, mataron a un vecino enfrente de mi casa. Por un asunto de dinero, otro vecino le encajó un filero en el pecho. La sangre se quedo ahí en la banqueta por como tres días, los mismos que yo no pude dormir bien pensando lo frágil que eran las personas, la facilidad con que podías romperlas, perforarlas. Desde entonces la gente se me hace de vidrio, que se van a quebrar y ya no hay como pegarlas.
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Comentarios recientes
Pues cuando ejecutas al J4OUCA416K5, se abre el
zetor
hola zetorEs raro el hecho que comentas porque
Mixel Adm
Mixel, no se si esto es un bug
zetor